Feminismos

Chale, hace unos instantes mientras corregía algunos de los muchos errores tipográficos de mi anterior post, platicaba con una querida prima postiza sobre sus cejas, que recientemente depiló por insistencia de su madrecita chula.

Que hueva me cai eso de que las mujeres se azoten un chingo con su apariencia, porque entre ellas son las únicas que se lo critican. Al hombre le vale madres si una chava está muy cejona, o si tiene patillas, o si tiene las piernas muy velludas. Para algo se inventaron las ceras esas que te arrancan el cuero, los rastrillos, las cremas depiladoras y las empresas fraudulentas que te depilan la zona del bikini (y hasta el ano) con rayos láser. Ps total, si un hombre quiere bien a una mujer, no le importa tanto si tiene mucho pelo o si le falta, hay pa todos.

Resulta que a mi primamiga le insistió tanto su mamá para depilarse esas cejas (que al parecer heredó de su papá) y dejárselas, digamos, más femeninas. Cabe aclarar que ni estaba tan cejona y ni realmente lo necesitaba, bueno, tal vez un “así como poquito por aquí y ya” pudo haber sido suficiente. Pero no, se fue con un joto que le dicen “la Pepina” que se pasó de liana y le dejó la ceja así como ella misma dice “de piruja de malecón”, que no es nada agradable el término cuando se trata de tu propia cara.

Es como cuando un hombre deja que la novia le corte el pelo, muy a pesar de que uno no quiere, de saber que la chava en cuestión no tiene ninguna experiencia cortando el pelo, y que la intuición femenina no sirve para saber cortar el pelo y que todas las ocaciones que lo ha hecho siempre sale algo mal. Las frases de “pero también se lo he cortado a mi hermano” y “te lo voy a dejar divino” no pueden ser neutralizadas con el “pero es que ya mejor me lo dejo largo” o “la neta mejor voy a una estética o lo que sea”. De pronto, ya sientes la maquinita en la nuca (frzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz) y te resignas.

Y entonces escuchas lo que no querías escuchar: frrrzzzzzzzzzzztchtpgrrrss – ¡Hay!-, -¿Que? ¿Qué pasó?- preguntas – hmm… nada…- y vuelven a prender la maquinita frzzzzzzzzzzzzz. Ahi ya valiste madres.

Pero mi primamiga no tuvo chanza de defenderse. “La Pepina” se mandó y le dejó la ceja como ya comenté.

Lo cagado es que sus amigas le dicen que pues no es tanto problema, que se ve bien. Pero se lo dicen porque ellas mismas tienen así las cejas, de pluma bic. Delgadita delgadita delgadita… chale… que pinche maña de atentar contra la naturaleza.

El otro día fui a comprar un jugo y entró una señora que me cae que parecía que se dibujó cejas de polivoz, más o menos a las de por ahí…

frente

y me cae que casi me cago de la risa.

Hace unos años me encontré a una mesera en un restorán de San Luis Potosí con las cejas más o menos con este estilacho:

cejotas

Me cae de madres. Así de cejona, como si se hubiera delineado con un marcador de aceite con punta de cincel. Creo que me faltó grosor y hacer las puntas un poco más cuadradas, pero la idea es esa. Y la chava en cuestión estaba infinitamente menos guapa que la que aquí ilustra mi burdo ejemplo. Ahí no me reí, no mames, me sorprendí. Aún así, creo que la chava se las pintaba así por gusto, pues debajo de la pintura se veían los vellitos de la ceja original y se veían normales según yo. Chale.

Lo que más me disgusta es que crean que uno realmente nota la diferencia de cuando se depilan un poco la ceja y cuando no. Es como -oye gordo, a ver que me notas?- y uno empieza a sudar frío por no saber de que demonios están hablando. Y cuando te dicen -hay zonzo, pues me depilé la ceja- y entonces haces bizcos, te acercas y dices algo como -ash es que yo estaba viendo que te acomodaste un poquito diferente el cabello, se te ven bien las cejas- y a los cinco minutos te olvidas que tu chica se depila las cejas… hasta el momento en que se te va un tornillo hacia adentro de un aparato y la única herramienta útil es la pinza esa que usan para quitarse las cejas…

Creo que me voy a comprar una pinza de esas, soy re malo para conservar los tornillos en su lugar y soy re bueno para perderlos dentro de un lugar estrecho y así…

Ahora sí ya saben… esteeee… eso… los hombres somos re malos pa notar los detalles, pero re wenos pa criticar las cejas.

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2 comentarios en “Feminismos

  1. jajajaja, te falto decir que intente maqillarlas para que se vieran más normales y me quedaron como de PaulinaRubio en los 80’s jajajaa, pero como me dijo la pepina “hay puscua no te preocupes que al rato te crecen”…. y cuando crescan me hare trenzas y me vale que mi mamá me diga algo, te juro que no vuelvo a hacerle caso….

    te quiero

  2. Ay ay ay casi casi.. me veo al espejo para ver mi ceja.. juar juar. ahora resulta que no estoy interesada en mis cejas ? Ja claro que sí. Obvio me vi y dije: “achis me falta aqui, ya mañana con luz solar porque la artificial como que no rifa, me arreglo.”

    Y en algo tienes razón, eso de preguntarle al chico, qué me ves de diferente?, es como preguntarle a uno cuantos goles metio fulanito?, crisis jeje.

    Beso
    (:

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