De rebecos y talla doble cero

El otro día iba caminando con mi familia en el centro comercial y la verdad que flojera me dan las tiendas esas que ponen a chavitas super de hueva, ahí nomás sentadas mosqueándose esperando que las clientas no nomás lleguen a preguntar los precios y probarse cosas sin comprar nada. Los maniquíes de la vitrina, estoicos ante el pasar de los posibles compradores, muestran sin querer las nuevas modas en el vestir y en el desvestir que ahora están tan cambiantes.

Así, las tallas doble cero se apoderan de las vitrinas haciendo a las chiquitinas (de mente, y a veces de edad) querer lucir como la estrella del momento, igual de buenota, igual de chichona, igual de flaca esquelética que la mona esa que se arregló los dientes en un día y que rechazó los implantes mamarios y por eso se decidió que la nueva moda era estar “planita”… chaaale! ¿Que tienen contras las frondosas y abundantes de carnita de la buena?

Ahora, hasta los maniquíes sufren por las chingadas tendencias de la flaquez como moda imperante en este mundo de flacos wannabe, y para muestra, un botón (que no alcanzó a cerrar).

cierre.jpg

Estos blancos y flacos esperpentos de seres atropomorfos, llámese “maniquíes”, suponen ser un estándard (o ideal más bien) de belleza y buenas proporciones, lo pendejamente cagado es que ahora ni siquiera ellos se salvan de las re jodidas modas de andar con los pantalones embarrados a los huesos, sin siquiera dar rastro de grasa corporal.

Y para que no quede huella, hasta a las más chiquitinas (ahora sí de edad) se les impone esa chingada moda (pobrecitas la neta) y hacerlas pensar que si están un poquito cachetonas, o nalgonas o chichonas (hay chicas que la genética les favorece bien chido) entonces están todas gordotas, feas y despreciables. ¿Quiénes son los culpables? Muchos, pero los que más odio son los que, escudados en un super falso sentir “rebelde” se hacen entender bajo el lema de ser siempre ellos mismo, no seguir las reglas y un chingo de pendeadas de ese mismo calibre… chale… no he conocido a ninguna niña que diga que hay que ser “nosotros mismos” que realmente sepa lo que eso significa, es una pendejada me cai… ¿Cuándo demontres podrá uno dejar de ser sí mismo? jajajajaja

Bueno, pos aquí una foto de una escultura de plástico hablada de algunos de los culpables…

rebelde.jpg

Chale… que lejos están aquellos tiempos en que los “Rebecos” de Ríus poblaban las calles con pancartas luchando por razones realmente justas y clarificaban sus ideas con churros de mota en el concierto de Avándaro mientras se desvestían hasta quedar encuerados enseñando sus míseras y peludas miserias, para después terminar echado en el pastito en medio de un éxtasis de droga, alcohol y sexo desenfrenado y tal vez despertar en el tambo, todo crudo, mal comido, bien cogido, pero confundido sobre el tiempo, el espacio y el porqué un tipo gordo, pelón y feo le abraza de cucharita mientras suspira en sus sueños.

Esos sí eran rebeldes… no mamadas…

Anuncios

3 comentarios en “De rebecos y talla doble cero

  1. Pingback: Y soy R3B3LD3!!! (osea, REBELDE…) « Un nerd en cabaret…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s